dilluns, 6 de juliol de 2015

Fallece Juli Soler, alma del Bulli.


Juli Soler (Terrassa, 31 de mayo de 1949) ha fallecido esta noche, a la edad de 66 años, tras una larga enfermedad.
Fue el artífice con Ferran Adrià del premiado y hoy desaparecido restaurante El Bulli (Cala Montjoi, Roses).
Casado con Marta Sala, tuvo tres hijos, Pancho, Rita y Julia. Su padre, maître de hotel de un pequeño balneario, le inculcó la pasión por el servicio y la importancia de la relación con los clientes.
Tras cursar estudios en los Escolapios y titularse en Comercio de Cultura Práctica en Terrassa, entró muy joven en el mundo de la restauración de la mano de Miquel Ristol, quien en 1962 le hizo entrar para trabajar como ayudante de camarero el Gran Casino de Terrassa. En 1963 salió por primera vez a trabajar fuera de su ciudad, concretamente en Puigcerdà, para hacer de ayudante de barman en el Chalet del Golf. Finalmente, con 14 años llega al restaurante Reno de Barcelona.
Después de un año, volvió con sus padres para ayudarlos a llevar un restaurante de menús en Rubí y, finalmente, optó por dedicarse a su gran pasión: la música. Durante más de una década dirigió dos discotecas y la tienda de discos Transformer.
En 1980, después de un fracaso económico musical, volvió a cambiar de profesión. Marquetti y Hans Schilling,  le propusieron dirigir la Hacienda El Bulli, su establecimiento de Cala Montjoi. Juli Soler aceptó y, ante todo, dedicó un año a visitar restaurantes y chefs de toda Europa para aprender a llevar a cabo su nuevo trabajo. Amplió también sus conocimientos sobre vinos. El nombre Hacienda El Bulli lo cambió el mismo Soler por el de Restaurante El Bulli, como él mismo explicó, porque Hacienda no le gustaba.
Junto al chef Ferran Adrià, con quien se asoció en 1990 al frente de El Bulli, llevaron el restaurante a ser conocido en todo el mundo.
El 31 de julio de 2011 El Bulli cerró sus puertas y, desde entonces, Juli Soler ha trabajado en la Bulli Foundation, trabajo que tuvo  que dejar el mes de octubre de 2012 a causa de una enfermedad degenerativa, lo que hizo saber su familia y la misma Bulli Foundation a través de un comunicado el día 19 de octubre del mismo año.
En junio de 2015 el jurado de los Premios Nacionales de Gastronomía le concedió el galardón Toda una vida.

Esta noche, ha fallecido el que fue uno de los artífices del éxito del Bulli, pues con sus extraordinarias dotes de relaciones públicas, consiguió atraer clientes a la perdida cala Monjoi de Roses.